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lunes, 11 de junio de 2007

Corpus en Toledo


Volvemos a la carga tras unos cuantos días sin escribir por problemillas varios (estuve malita la semana pasada y con pocas ganas de escribir).
Este fin de semana hemos estado en Toledo con motivo del Corpus y de reunión familiar. Es una fiesta curiosa, para mi gusto un poco catetilla. No me gustan nada las flores de plástico con que adornan la ciudad, aunque sí que me gustan los faroles en medio de los toldos y los tapices colgados alrededor de la catedral pero creo que necesitan una buena restauración porque están tan desgastados que en muchos casos casi es imposible ver lo que representan.

Pasamos un buen día en el que el calor no nos abandonó, la procesión la vimos desde el balcón de la casa de Pilar y después estuvimos viendo la marcha militar en la plaza de Zocodover donde todos los balcones estaban adornados con banderas ofreciendo una visión multicolor. Comimos y demasiado en el restaurante Los Cuatro Tiempos al ladito de la catedral, estaba muy bien. Nos dieron una mesa redonda en la planta baja en el hueco de la escaleras, así que casi parecía que estábamos sólos. Comimos tres entradas a compartir (medallones de foie con una crema de cebolla, huevos rotos con migas, queso de cabra frita con croquetas de verduras sobre una salsa de miel) y yo de plato principal hojaldre de lubina y papillote de verdura (casi no puedo terminar el plato, llenaba muchisimo), Pedro tomó magret de pato con mandarina. De postre tomé dulce de queso con salsa de frambuesa y Pedro una crema de avellana.

En cuanto a libros leídos en estos últimos días:

Un arma en casa de Nadine Gordimer
" Sin embargo, el temor acompaña a lo desconocido. El temor les llegó como una droga, aunque no procedente del botiquín de ella caminaron con calma sin nada que decirse por los pasillos de los juzgados, Harald dejó pasar a Claudia con la cortesía de un desconocido cuando encontraron la puerta, entraron y avanzaron de lado torpemente para sentarse en los bancos. Incluso el olor del lugar era como el de un país extranjero al que hubieran sido deportados. El olor a barreras de madera pulidas y suelo encerado. Las ventanas coronaban la pared hasta el techo, como reflectores inclinados. Los uniformes los llevaban unos hombres con la impersonalidad de los miembros de un culto, todos ellos intercambiables. Había unas pocas figuras sentadas ahí cerca, el mismo tipo de gente que mira desde los bancos de los parques o se tiende boca abajo en los jardines públicos. El pensamiento huye de lo que tiene delante, como hace un pájaro que ha entrado volando en un espacio cerrado, debe de haber algún agujero por donde salir. Harald se dio de bruces con la presencia del colegio, demasiado lejano para recordarlo de modo consciente: el olor institucional y la madera dura bajo las nalgas. Incluso topó con el nombre de un maestro: nada del pasado podía ser más remoto que
este presente.
(...)
La violencia fortuita de las calles nocturnas que habían esperado leer en el rostro desconocido del mensajero formaba parte de los riesgos posibles en ese lugar, junto con otros más generales, como el de contraer una enfermedad, no realizar una ambición, perder el amor. Aquellos que son responsables de una existencia admiten que la exponen a todo esto. Matar a una mujer en un arrebato de pasión celosa, el mero hecho de que se les ocurriera -con vergüenza, aceptando su banalidad periodística- suponía permitir incluso que la misma naturaleza de esos actos pudiera romper los límites de ese contexto vital.
(...)
Anduvieron hacia su coche a través de la monótona extensión de la ciudad, separados y unidos de nuevo por la acera que se ensanchaba y estrechaba en función de otras personas que vivían su vida, de las mercancías esparcidas de los vendedores, apiladas en pequeñas pirámides de verdura, chicles, gafas de sol y ropa de segunda mano, los fogones de gas en que se freían salchichas como fragmentos curvos de tripas humanas. "
También finalicé el primer libro de las Memorias de ultratumba de Chateaubriand en la edición bolsillo . Me está gustando sobre todo cuando se introduce en los tiempos de la revolución. También su visión de América en su primer viaje de juventud.

En cuanto al resto, el fin de semana anterior (2-3 de Junio) estuvieron en mi casa mi padre y Victoria a su paso desde Pamplona donde fueron para el examen de acceso a la universidad de Navarra. Con ellos fuimos el domingo por la mañana a la feria del libro donde durante estos días nos hemos comprado otros cuantos:
  • 'El tambor de hojalata' de Gunter Grass
  • 'Virginia Wolf. Biografía' de Quentin Bell
  • 'Caperucita en Manhattan' de Carmen Martín Gaite
  • 'León Bloy. Diarios' de León Bloy
  • 'Thomas Mann. La vida como obra de arte' de Hermann Kurzke
  • 'Vida de Rainer Maria Rilke. La belleza y el espanto' de Antonio Pau
  • 'Cuentos (Ernest Hemingway)' de Ernest Hemingway
El viernes pasado volvimos a comer en el Oam Thong para celebrar los 6mm, ya casi somos de la familia.
Películas vistas (las que más me han gustado son 'En la ciudad', segunda vez que la veo y 'Días de agosto'):

martes, 29 de mayo de 2007

Madrid turística


Este fin de semana nos ha visitado mi familia (mis padres, Victoria, Miguel y Lisa) y hemos recorrido las zonas más interesantes de Madrid para que Miguel y Lisa lo conocieran.
El Sábado subimos la Cuesta Mollano y entramos en el Retiro para ver la estatua del Ángel Caído, la rosaleda, el Palacio de Cristal, el Palacio de Velazquez, el Parterre, la fuente de la Alcachofa y el Estanque. Salimos del parque para ver la Puerta de Alcalá y continuar hasta la Cibeles donde nos paramos a ver el Palacio de las Telecomunicaciones, el Palacio de Linares, el Banco de España y el Palacio de Buenavista. Continuamos subiendo la calle Alcalá parándonos para observar sus bonitos edificios como el Metrópolis, el Círculo de Bellas Artes, la Iglesia de San José, el Casino de Madrid, la academia de Bellas Artes y la casa de la Aduana. Hasta llegar a Sol que aunque sigue patas arribas por las obras permite ver la estatua del Oso y el Madroño, la casa de Correos con su famoso reloj, el kilómetro cero donde Lisa se hizo la típica foto, la estatua de Carlos III y las calles Preciados y Carmen que como siempre estaban repletas de gente. De este modo terminamos de ver el Madrid de los Borbones y comenzamos el Madrid de los Austrias. Nos adentramos en la Plaza Mayor donde destaca la casa de la Panadería (la que tiene pintada su fachada) y en frente la casa de la Carnicería, y la estatua de Felipe III.


Salimos de la plaza Mayor para ver el mercado de San Miguel, para mi gusto uno de los más bonitos de Madrid. Nos volvimos a parar en la Plaza de la Villa donde pudimos ver la casa de la Villa, la casa de Cisneros y la torre de Lujano y terminamos nuestro recorrido en la plaza de Oriente donde vimos por fuera el palacio Real, entramos en la Catedral de la Almudena y nos asomamos a ver los jardines de Sabatini con un cielo que se puso negro de repente y comenzó a descargar goterones. Pillamos el metro en Ópera para ir a comer al Tony Roma's de Génova, allí tuvimos que esperar bastante rato a que mi padre, Pedro y Victoria llegaran de Boadilla, donde Victoria tuve que hacer el examen de admisión para el CEU. Los radio taxis de Madrid no estuvieron dispuestos a pasarse por allí a recogerlos así que tuvieron que esperar una hora a que un autobús les permitiese subirse. Menos mal que nos pusimos púos de costillas y hamburguesas y se les olvidó el mal rato.

Por la tarde fuimos andando para poder ver la zona del paseo del Prado, la plaza del Rey (con La casa de las 7 chimeneas ) y la calle Barquillo y nos dirigimos al teatro Infanta Isabel donde teníamos entradas para la Mujer de negro. Nos gustó mucho la obra y sobre todo la interpretación de Emilio Gutierrez Cava y Jorge de Juan. Lo que más impresionó fue una de las últimas escenas con la mujer de negro balanceándose en una butaca de la que se levantó inesperadamente.
Al salir no dejamos de caminar y seguir viendo cosas, esta vez tocó el Congreso de los diputados con sus leones, y después la plaza de Santa Ana y camino a casa la calle Huertas.
Llegamos hechos polvos a mi casa, donde cenamos a base de tapitas y los hombres pudieron ver los entrenamientos de F1 que tenían grabado.
El Domingo fuimos al rastro y paseamos por los barrios de Lavapies (con sus corralas, tiendas al por mayor, carnicerías árabes y el ambiente multirracial), las Vistillas (donde nos asomamos a ver las vistas de la casa de Campo, la Almudena, el puente de Segovia y la torre de Moncloa) y la Latina (el mercado de la Cebada, las Cavas, la plaza de San Andrés, la plaza de la Paja, la plaza de los Carros, la carrera de San Francisco), en la plaza de San Andrés nos tomamos una cervecita en una terraza al solecito. De regreso pasamos por la Plaza Tirso de Molina que tras las obras la han dejado muy bonita con quioscos de madera muy originales donde venden flores, además había mucha animación con un concierto rock ("The Homeless Bones").
Comimos de nuevo en mi casa lo que tenía preparado (lasaña, tapitas y de postre un rico mousse de chocolate) para que de nuevo pudieran ver las carreras de fórmula 1.

Se fueron en el AVE de las 20:00, y nosotros nos quedamos descansando las últimas horas del Domingo.
Este fin de semana hemos tenido poca lectura y pocas películas, la única película vista ha sido El misterio Von Bulow, película que siempre me ha gustado.
Nos lo hemos pasado muy bien, la pena es que hay que volver a la cruda realidad y cuando se está cansado es peor todavía.


jueves, 29 de marzo de 2007

Amargura



“Llega un momento en que, mires donde mires, la sensación de amargura se hace tan patente en la gente y en los paisajes como la bruma que comienza a moverse poco a poco en las aguas del Bósforo las frías noches de invierno cuando de repente sale el sol”
Finalicé el libro: 'Estambul. Ciudad y recuerdos' de Orhan Pamuk y me ha gustado tanto..., en parte por esa simbiosis entre los recuerdos y la ciudad.

Pienso que las ciudades donde creces como persona siempre te dejan rastro y dependiendo de la ciudad esos rastros podrán ser más o menos imperdurables. En mi caso tuve la suerte de nacer y criarme en Sevilla y es su historia, su luz, sus adoquines, su río, sus calles, sus casas señoriales, sus casas blancas asomadas a la calle Betis observando a la ciudad desde el otro lado, sus múltiples lados, sus parques, sus fiestas, sus plazas, sus patios, su gente que se encuentra y vuelve a encontrar, lo que ha conformado gran parte de mi ser.





"(...) esa mirada dual, ambigua, en la que lo pretérito se convierte en una vía de escape para entender el presente, [es precisamente] la que otorga al último, y más sensible libro de Pamuk, su esencia cautivadora. Imposible no sentirse movilizado por el paisaje atemporal que recrea a la ciudad como territorio sentimental, que más que un entorno real parece ser producto de la imaginación, influenciado sin duda por sus estudios de arquitectura y pintura, la presencia de un ambiente familiar protector y "vivir en un segundo mundo cerrado al exterior y al que nadie podía acceder. Pamuk consigue que estos dispositivos mnemotécnicos despierten una terrible apetencia por abandonarlo todo y zambullirse en el poderío de las aguas que fluyen por el Cuerno de Oro, habitar el arrebatador paisaje donde una vez dominaron los palacetes y mansiones de madera, embriagarse con la belleza de sus estrechas y fantasmagóricas calles empedradas, con los sonidos y la melancolía de sus habitantes. Su viaje autobiográfico y literario reconstruye evanescentes instantes mediante una selecta colección de motivos sobre el paraíso perdido, esos que adornan la exquisita y policroma alfombra mágica con la que surcar el tiempo. ".


lunes, 26 de marzo de 2007

Gastronomía


Este fin de semana ha sido gastronómico, el viernes estuvimos en una pequeña feria gastronómica que montaron en la Plaza Santa Ana. Pedro picoteó en casi todos los puestos (un trocito de chorizo en un puesto extremeño, un trocito de sobrasada en uno catalán, unas galletitas de chocolate en uno asturiano, un cachito de queso de cabra en otro, un pico con paté en otro.....) , a mí me dolía la tripa y sólo caté unas gominolas y unas esponjitas que habían preparado en el quiosco de la Thermomix y que estaban muy ricas. La chica del puesto dijo que me iba a mandar las recetas, yo he buscado por Internet y he encontrado la de las gominolas:

Gominolas usando Thermomix
Gominolas sin usar Thermomix

En el puesto Gallego nos dedicamos a comprar y nos llevamos a casa:
  • Un trozo de empanada de berberechos
  • Un trozo de tarta de queso y frambuesa
  • Un trozo de bizcocho también de queso pero más parecida al bizcocho
  • Un trozo de tarta de chocolate
Se pasaron en el precio (todo esto por 14€), al menos estaba rico pero eran productos muy básicos. La próxima vez tengo que preguntar antes el precio y hacer menos caso de los antojitos de Pedro que me ponía nerviosa porque quería un trozo de cada uno de los tipos. Era el puesto que más gente tenía porque todo tenía muy buena pinta, pero también el único que no tenía los precios puestos, por algo era.


El Domingo estuvimos en el hotel Miguel Ángel, en la Castellana esquina con la calle José Abascal. El padre de Eduardo (nuestro compañero del trabajo) es subjefe de cocina del hotel y como me hacía ilusión conocer como funciona una gran cocina lo convencí para que me la enseñara.
Al final no sólo conocimos la cocina sino casi el hotel al completo, estuvo con nosotros el responsable de banquetes y convenciones, un señor muy agradable que se llevó cerca de tres horas contándonos con toda amplitud de detalles como funcionaba el hotel mientras nos recorríamos todos sus rincones.

Nos invitaron a comer en el club exclusivo del hotel, nos enseñaron una suite con una bañera redonda con hidromasaje, estuvimos en el jardín, en el spa, en el gimnasio y visitamos todos los salones que tienen disponibles, enseñándonos como poder cambiar la disposición de los mismos y como tener en cuenta determinados criterios en la disposición de mesas para los distintos tipos de celebraciones, así como detalles que siempre hay que tener en cuenta como es el uso de las zonas de paso.
Nos explicaron lo que hay que estudiar para hacer una buena carta de menú, como se gestionan los pedidos desde cualquier punto de compra, como se gestionan los productos de almacén y demás.
En la cocina trabajan 15 personas con un jefe de cocina que gestiona tanto la cocina central, como todos los satélites (una pastelería, varias cafeterías, la cocina del jardín) y recibe comandas desde todo el hotel (las habitaciones, los distintos bares, el restaurante, el jardín, el club, etc). Tienen varios artilugios curiosos para poder tener todo lo más preparado posible para el momento en que se tengan que atender los pedidos, como son:
Una máquina de envasado a vacío, una máquina para enfriar los platos y poder conservarlos lo mejor posible pasándolos directamente al congelador que corresponda (tienen uno exclusivo para vegetales, otro para carnes, otro para pescados y uno que está a menos 18º y se destina a productos lácteos y repostería), distintos tipos de horno (de vapor, de convección, para asar con capacidad de unos 20 bandejas....), distintos tipos de freidoras enormes, etc etc
Tienen una mujer encargada en exclusiva de la limpieza de los peroles y dos para la parte de vajilla y cubertería.
Otra cosa curiosa es que cada plato disponible en los distintas cartas está fotografiado y con el detalle técnico de las cantidades de los ingredientes con los que se realiza, tiempos, coste de productos, obligando a que siempre cumplan la misma presentación y que su realización sea idéntica independientemente de quien realice el plato.
Fue un día bastante entretenido y en el que aprendimos mucho.


Las películas vistas el fin de semana fueron:

La reina, película entretenida que refleja el choque entre la rígida monarquía británica y los sentimientos de un pueblo exaltado por la repentina muerte de Lady Di. Lo mejor es la interpretación de Helen Mirren.







Whisky, es la mejor película que hemos visto este fin de semana. Es un retazo de vida, llena de silencios; el de la cotidianeidad, el del resentimiento, el del afecto, el de la inercia, el del desconocimiento, el del enojo. En el que las imágenes y la interpretación de los actores lo dicen casi todo y dejan a tu imaginación interpretar el resto.





El silencio, una película iraní de Makhmalbaf en la que a través de sugerentes imágenes te sumerge en el mundo de un niño ciego cuya única guía para recorrer su camino es la música.
Acercándonos a un mundo distinto al nuestro, lleno de colorido, costumbres, vestimentas que se nos hacen extrañas, mercados llenos de gente, una naturaleza más pura que la nuestra, e incluso pinceladas del extremismo que tampoco está ausente aunque no es lo común en aquel pueblo, en este caso representado en la figura de un soldado que siempre espera a la orilla del río para regañar a las niñas que no llevan velo.






lunes, 19 de marzo de 2007

Primavera


Lo que más voy a echar de menos de Madrid es el Retiro. Hace un par de semanas empezaron a florecer los almendros y cuando volvemos del trabajo nos gusta pasear entre los árboles para adentrarnos en su perfume y ver el cielo desde sus ramas como en el cuadro de Van Gogh.


Este fin de semana el tiempo ha sido esplendido, hemos tomado el sol y hemos mejorado el color de cara mientras leíamos en los bancos del parterre. Con el buen tiempo cada vez es más complicado encontrar donde sentarse y casi siempre tenemos que compartir banco, me encantaría que los parques de Madrid adoptaran la disposición de bancos de los parques de Viena y así todos podríamos disfrutar por igual del tiempo al aire libre, sin tener que molestar a los de alrededor con nuestras conversaciones o las llamadas telefónicas.

En el Retiro mi lectura continua con los cuentos de Flannery O'Connor, originales , bellos y sugerentes. Y en casa he comenzado a leer "Estambul: Memorias y la Ciudad" de Orhan Pamuk, con quien voy conociendo el sentimiento de amargura que define la ciudad tras la caida del imperio otomano.

De las películas que hemos visto dos me han gustado mucho y la tercera no tanto ('La pasión de Beatrice' de Bertrand Tavernier, un drama sobre la edad media demasiado lento y con mensaje difuso) :

'Hijos de los hombres', una película de Alfonso Cuarón que representa una alegoría sobre nuestra propia realidad, una reflexión apocalíptica de un mundo agotado y yermo , un cuadro desolador de nosotros mismos. Una visión futurista de los problemas que menos atendemos: la inmigración, la esterilidad, las drogas que matan suministradas por el propio estado, el terrorismo, la violencia callejera, la publicidad sin control que crea ídolos de masas y desvía la atención de los verdaderos problemas, la polución, el humo, la basura...
Pero siempre hay esperanza.

'Diamante de sangre'
, de Edward Zwick cuyo tema principal focaliza sobre una de las tantas injusticias cometidas contra el mundo menos favorecido fruto del mundo globalizado donde la hegemonía de la cultura occidental responde a intereses económicos y a una estrategia global de expansión de las transnacionales en su proceso de acumulación de capital, y que está suponiendo una amenaza para la diversidad cultural de la raza humana.


Por cierto estoy haciendo un curso subvencionado por la fundación Telefónica sobre 'Voluntariado de Cooperación y Acción Humanitaria', voy por la mitad y por ahora sin lugar a dudas el tema que más me ha gustado es el del 'Análisis de la realidad. Relaciones Norte-Sur' donde se analiza el efecto demoledor que está suponiendo la globalización:
  • Perdida de la capacidad de regulación del espacio global, donde los estados pierden poder en favor de las transnacionales
  • Aumento de los conflictos de acceso a los recursos
  • Surgimiento de un nuevo dualismo, cada vez hay más Nortes en el interior del Sur y más Sures en el interior del Norte
  • Concentrarión del poder. Las transnacionales controlan el 75% del comercio mundial
  • Aumento de la brecha Norte-Sur en cuanto a las variables de progreso humano
  • Aumento de los movimientos migratorios
Así como el fracaso de los acuerdos internacionales en políticas de ayuda al desarrollo.

Ah! y no nos olvidemos del escándalo de las ventas de armas, el mercado menos transparente de todos y que detrae recursos del Sur. En España, que figura entre los 10 primeros exportadores de armas, esta actividad está oculta bajo la ley de Secretos Oficiales y por tanto no se produce debate público antes o después de autorizarse una exportación, esto ha permitido que incluso haya realizado la venta de material militar con créditos de ayuda al desarrollo (FAD)!!!!

Parece mentira que Telefónica me cuente todo esto....

lunes, 26 de febrero de 2007

Último fin de semana de Febrero





Talavera sobre el Tajo, el sábado comimos en el restaurante 'El Monasterio' con la familia de Pedro y vimos lo que más me gusta de la ciudad; el cauce del río que en estas fechas fluye caudaloso.
Disfrutamos de una buena comida y de mejor momento conversando con todos.
Y encima recibí un regalito, unos pendientes y una gargantilla preciosos, detalle de Pilar y Roberto.






El domingo como fue lluvioso nos refugiamos en el Palacio de Cristal de Arganzuela, un bonito edificio decimonónico en hierro y cristal destinado a invernadero con 4 pabellones, cada uno con un microclima (subtropical, tropical y desértico). Incluso hay bancos en su interior, así que los días de mal tiempo puedes disfrutar de lectura inmerso en naturaleza. Cuando regresamos a casa la nube más grande decidió descargar así que no nos libramos de un buen remojón.

lunes, 19 de febrero de 2007

Mi cumple

El viernes se cumplieron tres deseos, porque este año el tres es el número mágico:



Comida Tailandesa en el Oam Thong (recuerdos de nuestro mejor viaje y aromas orientales)






Madrid desde el cielo (le di la vuelta al voladizo de la planta 13 del hotel Puerta de America!!!, Pedro no se atrevió :) )








Soplar las velitas en una tarta de frambuesas con toda mi familia (aunque sea por el skype!!)




Y como colofón el regalo: ¡ unas gafas de lo más chic!